No es necesario presentar al profesor Romaniuk, mundialmente conocido por numerosos trabajos científico-cósmicos que difunde a través de conferencias, dictadas en todo el territorio de la Argentina y gran parte de América, como también por sus libros, sobre temáticas extraterrestres y especialmente pscicotrónica. Todas sus obras constituyen sin duda los materiales de consulta obligada para todos aquellos estudiosos en estas matérias.

El siguiente relato ilustra con claridad la forma en la que actuan los hombres de negro en aquellos ámbitos donde existe una fuerte apertura mental, y especialmente cómo intentan perjudicar a aquellas personas que conducen a los cambios evolutivos de la raza humana.

En 1990 el profesor Romaniuk se encontraba dictando una conferencia sobre medicina cósmica en la ciudad de La Falda. Estas disertaciones las realiza el profesor con el objeto de enseñar las aplicaciones de estas técnicas especiales en la cura de determinadas afecciones, y si bien estaba dirigida a médicos y profesionales de la salud, también asistá público en general, por lo tanto al mediar la conferencia, los asistentes de Romaniuk invitaron al público que no estuviera acostumbrado a ver material fotográfico de caracter médico a retirarse. Luego de lo cual se comenzó a pasar diapositivas. Se aclara esto para que se sepa que en el salón solo quedaron diez médicos y otros tantos enfermeros y quiroprácticos. No se habían visto más de cuatro diapositivas cuando uno de los médicos, muy conocido en la zona, sufrió un repentino desmayo y al caer se golpeó la boca contra un escritorio. Inmediatamente se detuvo la conferencia, y enseguida los diez médicos que lo acompañaban se acercaron a auxiliar al colega. Èste yacía en suelo y sufría una caudalosa hemorragia. Pasaban los minutos y ningún médico lograba detener la hemorragia, ni tampoco volver en sí al herido. De pronto todos los profesionales parecían incapaces de ayudar a su colega. Entonces intervino el profesor Romaniuk y uno de sus asistentes, quien se arrodilló junto al médico desmayado y le apolló la palma de su mano sobre la frente.

Segundos después la sangre cesó de salir y el herido despertó. Luego el profesor comentó que estos desmayados eran muy comunes en conferencias sobre medicina cósmica, así como otro tipo de inconvenientes, cortes de luz, aparatos que dejan de funcionar y se debían pura y exclusivamente a las fuerzas negras que impedían constantemente la difusión de conocimientos como los enseñados por Romaniuk.

Fuente: Guillermo J. Dangel

Libro: La ciudad perdida de ERKS

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2 Comentarios

  1. Que agradable es leer sobre de don Pedro Romaniuk.al cual te tenido el orgullo de conocerlo cuando solia visitar a Ariel Rietti, lo he escuchado hablar,podia estar hora escuchandolo,siempre tan atento educado .Un sabio.
    gracias por existir gente con tanta sabiduria.
    Elma Weinberger.

    #1 Elma
  2. vamos pedro romaniukkkkkk ganemos esta batalla de la verdad, sos orgullo argentino. prefiero a pedro romaniuk que a los giles de paul davies, carl sagan, y el loco de silla de ruedas.

    #2 dicipulo

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