Desarrollar la inteligencia emocional

Muchas veces se confunde la intelectual con la relativa a las emociones, cuando en realidad se trata de dos elementos diferentes. Ambos pueden potenciarse y desarrollarse si trabajamos en ello pero para eso hay que justamente conocer las diferencias.

La inteligencia emocional  se basa en el conocimiento que tenemos de nuestra forma de vivir las emociones y el saber modificarlas, desarrollarlas, respetarlas y sobrellevarlas, llevando también a tener una mejor relación con las personas.

Desarrollar la inteligencia emocional

Lo central para trabajar sobre algo es conocerlo y esto no escapa en dicha regla. Primero debemos olvidarnos del cómo actuaremos ante diferentes emociones y enfocarnos en conocerlas. ¿Cómo nos afectan?, ¿cómo afectan al entorno?, ¿cómo nos sentimos ante cada una de ellas?. Preguntas que con el tiempo y el paso de los años y las experiencias iremos descifrando. Dicen que ante un gran golpe uno se conoce mas y quienes hemos vivido alguno sabemos que es así. Muchas veces es la única forma de ver determinadas cosas que antes estaban lejos de nuestra visión en la vida.

Cuando conozcamos las emociones y la reacción que solemos tener frente a ellas, quedará en nosotros la elección de manejar eso lentamente cada vez mejor. En qué momentos podemos expresarlas y en cuales es mejor no hacerlo, ubicarlas en el lugar de importancia que realmente tienen, sin agrandarlas ni disminuírlas. Respetar lo que sentimos pero intentando que otros factores no lo hagan ver diferente a lo que realmente es. Este proceso también es el que nos llevará a saber cómo liberarlas. Si solemos, por ejemplo, sentir violencia cuando aparece un problema frustrante, está 100% en nosotros ir modificando esto, probar actividades que puedan sacar eso para enfocarnos en la solución y dejar el enojo de lado. Reaccionar mejor ante los problemas.

Los beneficios de todo esto serán generales. Enfrentaremos la vida de una forma mas positiva aun en etapas difíciles y sabremos no solo cómo salir de ellas con nuestros métodos sino también disfrutar el doble de los momentos de felicidad. Estos cambios además brindan satisfacción, motivación y esa sensación invaluable de sentir que nosotros podemos. Que antes reaccionábamos de cierta manera pero logramos mutar lo malo en algo mas productivo y sano. No solo habremos aumentado la inteligencia emocional sino la autoestima.